Ya no va quedando nada de todo aquello que era parte de nuestra casa. Las sábanas se rasgaron, las toallas se llenaron de moho y de olor a humedad, los vasos se fueron rompiendo, los adornos ya no están porque eran de otra época; los manteles se llenaron de manchas y restos de comida, los cuadros perdieron el color de tantas mañanas en las que le dio el sol. Ya casi no quedan cosas que traigan el recuerdo de ese tiempo. Cuánto puede durar una esperanza? Cuánto puede durar un sentimiento? En ese ida y vuelta se van rompiendo las cosas materiales que supieron ser fantasmas, pero hay algo que nunca se rompe del todo. Pasaron varios años, pero hay algo que está ahí, que no termina de romperse, que no se va, cómo un sueño de esos que se nos repiten toda la vida una y otra vez, una y otra vez y nunca sabemos porque, que nos quieren decir, si es que nos quieren decir algo... Que es? Cada vez que veo un vaso romperse pienso que queda una cosa menos de lo que fue, un...
No sé el número exacto de pecas del kilómetro siete al trece de tu lienzo de espalda pero te intuyo unicornio lavanda limonero y fruta caliente. Te intuyo melón y sandía líquida entre mi boca malva post mortem Y cuando te intuyo atisbo presagio sospecho e imagino se me hace el sexo mariposa libélula pétalo de crisantemo mirlo, gorrión y golondrina en mano. Y todo este pelo, caracola. Acércate, desde aquí puedes escuchar el mal. Y bailarlo. Mira mi pasado, cloro cloaca clon de clones, come arroz frío avergonzado de tener alimento y no ser entraña mía no ser estómago mío Se hace pasado de turista perdido de este o aquel Y me suelta el corazón mirándose sucias manos llenas de vergüenza y sangre. Y yo te imagino, entreveo presiento tramo y conjeturo, mantis que no cree en Dios virgen del orgasmo en las yemas de los dedos y te cedo clavículas de apariencia papel celofán invencibles para que te agarres y seas cometa, vendaval brisa o huracán. Y todo esto sin tener la más mínima idea, n...
Junté mis cosas y me fui de esa casa. Me fuí con el dolor en las manos y en la cara, me fui sin querer irme, me fui deseando irme, me fuí; sin saber a donde iba o de que forma me iba a levantar cada mañana, me fui poseída por una angustia tan perturbadora que hasta me animo a llamarla macabra, me fuí sabiendo que era para siempre. Antes de irme lavé todo, lavé todas las sábanas y las mantas, lavé hasta las fundas que vienen con las almohadas, no quería llevarme tu mas mínimo olor si no ibas a volver a abrazarme cada noche, no quise llevarme nada que pudiera personificarte en segundos, me estabas empujando a sentir tu ausencia real y dura. Me fuì buscando un rincón en donde poner mi corazón y dejarlo en paz, supurando; un rincón en donde llorar ahogada en mi propia angustia, sabiendo que eso, con el tiempo, pasa. Un lugar en donde me sintiera a salvo y no me despertara a la hora exacta de la madrugada en que escuchaba tus llaves en la puerta de calle cada noche. El dolor me con...
Comentarios
Besos
los ojos se enceguecen cuando miran a la multitud ,en ese querer ver todo ,no miran nada.
Besos
Un beso, Isza
Flamel: cuanta razon tenes! "en ese querer ver todo, no miran nada"
Carme: es verdad lo que decis, pero solo "cuando se encuentran"...
En la multitud no está lo que sea que pueda merecer la pena, sea lo que sea.
Salud.
otras las olvido.
abrazo
f