Siempre tendremos nuestros cuerpos y el sabor de la mañana el calor de estar juntos y buscarnos dormidos en la madrugada las ganas de siempre y la mirada intensa directo a la pupila del otro. La cama desordenada y las caricias en el pelo Reírnos a carcajadas y extrañarnos casi sin decir, cuando lo que predomina es la ausencia. Tenemos y tendremos el entendimiento, los buenos ratos, el goce de compartir lo simple y todas esas cosas que sabemos muy bien y preferiríamos tal vez no saber. Yo no asumo lo ilógico de un abandono cuando hasta el amanecer se nos da por entero . Siempre tendremos nuestros cuerpos y el sabor de la mañana, tus besos en mi frente, los míos en tu cuello, el lugar que me gane en tu pecho y el olor de tu perfume atado a mi almohada; tus manos que me sostienen, mis piernas que te abrazan, esta pasión que marea y estas ganas que agotan hasta quedarnos sin ganas. Tenemos algo sin nombre, inte...