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Mostrando las entradas de Abril, 2012

La noche de Tanabata - Susana Villalba

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Es la noche de Tanabata pero yo no sé dónde está la orilla del río del cielo. Ni el cielo lo dice. No sé cuál es el puente que nos une y nos separa. Yo no sé qué pasó, la vida no es un lugar seguro. No hay ceremonias, los amantes unidos por un hilo de plata. Sueño con calles en las que estás caminando mientras sueño, al despertar es tarde. Yo no sé qué hacer, el amor es animal. El camino terminaba en un acantilado. Iba un loco en un coche policial, feliz de andar en auto, sentí miedo del dolor, de la química, de las palabras que se quiebran de pronto. Fuera de mí, fuera de mi casa, fuera de todo lo que te ofrecí voy. Pero vuelvo, no creas que pedía más que la intensidad del azul ante el naranja. Yo no sé qué pensar, para qué si no quiero entender, si no hay razones a veces. No sé si creer otra vez en signos que no sé leer en el río del cielo. No sé si buscar el puente, quizá nunca lo hubo. No sé qué decir, acaso te convoco sin saber adónde. No importa, haré una ceremonia inco...

Buenas noches, tristeza - Angeles Mora

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La vida siempre acaba mal. Siempre promete más de lo que da y no devuelve nunca el furor, el entusiasmo que pusimos al apostar por ella. Es como si cobrase en oro fino la calderilla que te ofrece y sus deudas pendientes -Hoy por hoy pueden- llenar mi corazón de plomo. No sé por qué agradezco todavía el beso frío de la calle esta noche de invierno, mientras que me reclaman, parpadeando, sus ojos como luces de algún puerto. Por qué espero el calor que se fue tantas veces, el deseo por encima de todas las heridas. Pero acaso me calma una tibia tristeza que ya no me apetece combatir. Todo sucede lejos o se apaga como los pasos que no doy. La vida siempre acaba mal. Y bien mirado: ¿puede terminar bien lo que termina? Angeles Mora (Rute - Córdoba - España 1952)

Encontrarte - Gabriela Mari

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No me pidas que escarbe en los olvidos porque voy a encontrarte, no tan lejos. Y voy a verte mudo. Y vas a verme ciega. Y voy a ver tu sombra en los pasillos. Y vas a ver mis sueños escondidos. Y vas a reclamarme tu presencia. Y voy a refugiarme en mis ausencias. Y vamos a olvidarnos del olvido. No me pidas que escarbe en la esperanza porque voy a encontrarte, quizás lejos. Y quizás nos pidamos un respiro una paz mullida, un pasto tierno y quizás nos besemos en las puertas acunando el olvido, ya sin penas. Gabriela Mari (Buenos Aires - Argentina)

La cajera - Sonia Bentancort

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Este amor no conoce separación. Ni yo me voy ni vos te quedás. Eliseo Subiela Son las seis de un supermercado de Madrid. La luz se cuela en filamentos rotos, suenan pasos, un cuchillo desmenuza el lomo de un animal, cae, ardiente, una pirámide de manzanas verdes. Sé que estás cerca, pues todo se ha movido de sí hacia la entrega, todo se inclina con furia, se estremece, inaguantable, se desordena. Latas de conserva quieren ser rápidamente de otros, se niegan las nueces a tener una mitad, estalla una sandía, la miel se derrama y propaga una estrella. Aquí donde yacían los peces del almuerzo ahora se abre un infinito acuario, las góndolas de Venecia, el muelle al que vienen a aparearse cien lobas de mar. Me siento frente a ti y toco el borde escandaloso del piano, esta máquina gris que busca lamer la moneda que me das, puede ser el paraíso tu compra solitaria? Bajo los ojos, la mirada. Elevo el escote severo, jadeante. Te amenazo en silencio: ni yo me quedo, ni tú te vas. Y pers...

Te tengo todo marcado - Miriam Reyes

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C omo un yacimiento arqueológico. No es extraer los restos de ti lo que persigo –ruinas de una ciudad tallada en la arenisca– lo que quiero es penetrarte –taladrar la piedra de tu cuerpo– y este sexo cóncavo de mujer se vuelve inútil para mi deseo. Cavo en tu ombligo para entrar por el flujo de tu sangre. Vacío mi espíritu como aire en tu boca y con ojos acuosos te veo respirarme. Ya se que no necesito de piel para tocarte no es eso yo quiero hacerme una cueva en tu cuerpo.   Flexiono tus rodillas bajo mis axilas como los brazos de un taladro. –Las aceras que rompo son las de tu calle–. Con mis pestañas barro el polvo que levanto de tu frente y no me detengo hasta que soy tú y tu sexo es el mío hasta que soy yo quien está dentro.  Miriam Reyes (Orense - Espa ñ a 1974)

Se acordará de nosotros?

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Tenemos un miedo que nos paraliza, sabiendo que el miedo es peor que cualquier tristeza, pero aun asi nunca estamos seguros de eso. La idea de la soledad nos paraliza, yo se que si. Tenemos miedo de soltar. Soltar es liberarnos uno del otro y de nosotros mismos. Miedo de vagar perdidos por pasillos oscuros buscando un amor que nadie esta dispuesto a dar. Un amor entero, un amor genuino. Este miedo que agota, el mismo que me ronda hace a ñ os. Volveremos a creer? volveremos a sentir como la sangre corre por nuestras venas? Somos la certeza de lo mas profundo y puro que hemos sentido, como no tener miedo de perdernos... Cual seria la prueba de eso si ya no estamos? un recuerdo que se esfuma con el tiempo? unas alianzas con nuestros nombres guardadas en un cajon? fotos viejas? un tatuaje en la piel enamorada? Y si la despedida ya fue y yo jam á s me di cuenta? o es que me da miedo aceptarlo? tendr á el tiempo algo mas para darnos? el futuro...

Droga - Lilián Uribe Gutiérrez

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 Siento que me destruyo en cada mirada del sol , una ráfaga de fuegos extinguidos marcaron mi nacimiento. Procuro andar a oscuras para no verte silencio endemoniado, canto vulgar y tétrico que naces en mis extrañas, todo es un gran torbellino , en cada aspirada un silencio de neuronas reprimidas y recuerdos fecundos que se hacen humo, es como si colgara de las paredes para ver el ojo crítico que vigile mis sueños . Un traspiés basta para encontrarme con la muerte. Lilián Uribe Gutiérrez (Santiago De Chile 1963)

Sabrás - Concha Lagos

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Sabrás que me has tenido por tenerte, por saberte por fin fijo en tu adentro. Sabrás lo que se sabe al encontrarse. Y me sabrás después, desde el lejano imposible-jamás, río perdido. Ignorado final a cara o cruz. Te esperaré en ayer, en hoy, en blanco. ¿Cómo explicar en el «adiós» mañana? Si algo se puede hacer, cuenta conmigo. Concha Lagos ( Cordoba - Espa ña 1913)