Ya no va quedando nada de todo aquello que era parte de nuestra casa. Las sábanas se rasgaron, las toallas se llenaron de moho y de olor a humedad, los vasos se fueron rompiendo, los adornos ya no están porque eran de otra época; los manteles se llenaron de manchas y restos de comida, los cuadros perdieron el color de tantas mañanas en las que le dio el sol. Ya casi no quedan cosas que traigan el recuerdo de ese tiempo. Cuánto puede durar una esperanza? Cuánto puede durar un sentimiento? En ese ida y vuelta se van rompiendo las cosas materiales que supieron ser fantasmas, pero hay algo que nunca se rompe del todo. Pasaron varios años, pero hay algo que está ahí, que no termina de romperse, que no se va, cómo un sueño de esos que se nos repiten toda la vida una y otra vez, una y otra vez y nunca sabemos porque, que nos quieren decir, si es que nos quieren decir algo... Que es? Cada vez que veo un vaso romperse pienso que queda una cosa menos de lo que fue, un...
Comentarios
A mí me cansaron esas personas que sólo es algo cuando ellas quieren. Ahora la que no quiere soy yo y mi cama es para mí sola... y para quien YO QUIERO :))
Saludito.
Besos!
Hoy salí con la idea de comprarme un libro de la Vilariño pero no llegué hasta la librería, quizás la semana que viene. Agendaré el título que nombra Emmagunst.
Emma: que bueno que tienes ese libro!! y es verdad lo que dices..
Besotes a ambas
Besos
Compartir soledades, la nuestra con la de otro, y después seguir solos... es verdad que llega un momento que cansa. Comparto con Sandra.
Muy buena entrada.
Un abrazo!
Un beso.
Besos a todos!! =)