Junté mis cosas y me fui de esa casa. Me fuí con el dolor en las manos y en la cara, me fui sin querer irme, me fui deseando irme, me fuí; sin saber a donde iba o de que forma me iba a levantar cada mañana, me fui poseída por una angustia tan perturbadora que hasta me animo a llamarla macabra, me fuí sabiendo que era para siempre. Antes de irme lavé todo, lavé todas las sábanas y las mantas, lavé hasta las fundas que vienen con las almohadas, no quería llevarme tu mas mínimo olor si no ibas a volver a abrazarme cada noche, no quise llevarme nada que pudiera personificarte en segundos, me estabas empujando a sentir tu ausencia real y dura. Me fuì buscando un rincón en donde poner mi corazón y dejarlo en paz, supurando; un rincón en donde llorar ahogada en mi propia angustia, sabiendo que eso, con el tiempo, pasa. Un lugar en donde me sintiera a salvo y no me despertara a la hora exacta de la madrugada en que escuchaba tus llaves en la puerta de calle cada noche. El dolor me con...
Comentarios
Cuéntame un cuento, Pew.
¿Qué clase de cuento, pequeña?
Uno con final feliz.
En el mundo eso no existe.
¿Un final feliz?
No, un final.
La niña del faro, Jeanette Winterson
Saludos
Los abrazo! =)
Don vito: claro que pasare por tu casa!
saludos
Es del ahora.
Y si sirve para limpiar heridas y saber qué es lo que uno quiere y lo que no, es bienvenido.
A little rain, never hurt no one, canta Tom Waits...
Ahora, que se vengan las risas
abrazo
Besote =D
a veces me dá bronca, sí, pero las lágrimas se disparan lo mismo, entonces, las dejo.
Besitos
y gracias por tus cálidas visitas :)
Te quiero y cuenta conmigo my baby!