29.4.11

El ojo de la aguja - Mia Gallegos



Al amor llegue con un grito de seda
y puse las dos mejillas
el cuerpo y la conciencia

Nada quedó de mi
ni siquiera una carta,
ni siquiera un espejo donde reconocerme.
Mas aprendí a pasar
por el ojo de la aguja,
es decir a perdonar sinceramente.
A dejar la piel en el alambre,
a dolerme desde los pies
a la cabeza.

Lo perdí todo.
Y cuando entendí que no sabia defenderme de la gente,
respondi con una bofetada de ternura,
porque yo sé
que solo los dulces heredarán la tierra.
Mia Gallegos (San José - Costarrica 1953)

7 comentarios:

Curiyú dijo...

Por supuesto que este poema es una bienaventuranza, y la imagen, otra caricia.

Laiseca Estévez dijo...

Qué sabio !! Nubes de azúcar
para paliar la piel sobre el alambre
QUÉ HERMOSO!! BESOS ISZA.

:Isza: dijo...

Lo he publicado porque me he sentido muy identificada.
Hay veces que al perder el amor he sentido que mi identidad se va con el...

Nina dijo...

¡Que hermoso!
Me encantó todo, pero esta parte:

Y cuando entendí que no sabia defenderme de la gente,
respondi con una bofetada de ternura,
porque yo sé
que solo los dulces heredarán la tierra.

¡Me identifico muchísimo!

¡Besote enorme y buen finde de semana!

:Isza: dijo...

Si Nina! el final sin duda es lo mejor... =)

VirginiA dijo...

hermosoo!!

VirginiA dijo...

divinoo!!